El THC (delta-9-tetrahidrocannabinol) es el principal compuesto embriagante del cannabis. Se une con fuerza a los receptores CB1 del cerebro, lo que provoca el «colocón», y puede afectar a la memoria y la coordinación y crear hábito con un consumo intenso. Es uno de los más de 100 cannabinoides; el CBD, en cambio, no es embriagante.
El THC, o tetrahidrocannabinol, es el principal compuesto psicoactivo de la planta de cannabis y el responsable de la sensación conocida comúnmente como «colocón». A medida que crece el interés por el cannabis, ya sea para la investigación médica o para el uso recreativo, es esencial comprender el papel del THC.
Sin embargo, conviene recordar que el THC es solo uno de los más de 100 cannabinoides identificados en la compleja estructura química de la planta de cannabis.
Desde que cofundé Formula Swiss en 2013, hay una pregunta que he tenido que responder más que ninguna otra: ¿en qué se diferencia el THC del CBD y cuánto contienen nuestros aceites? Nuestros aceites de amplio espectro se elaboran con una especificación de 0 % de THC, y cada lote de producción se analiza antes de su liberación.
¿Prefiere ver en lugar de leer? Este vídeo resume los puntos clave del artículo:
Puntos clave
- El THC es el principal compuesto psicoactivo de la planta de cannabis y provoca la sensación de «colocón».
- Es uno de los más de 100 cannabinoides presentes en el cannabis y la marihuana, lo que muestra la complejidad de la planta.
- Entre los efectos del THC se encuentran alteraciones del estado de ánimo, deterioro de la memoria y de las habilidades motoras y una percepción alterada del tiempo.
- La investigación sobre las propiedades científicas y botánicas del THC continúa.

Mechoulam impartiendo una conferencia con la estructura del tetrahidrocannabinol proyectada detrás, hacia 1964. Imagen cortesía de Zach Klein, de su documental «The Scientist».
Introducción al THC
La historia del descubrimiento del THC comienza en la década de 1960, cuando el compuesto se aisló y sintetizó por primera vez. Este importante logro aceleró la comprensión de los efectos psicoactivos de las plantas de cannabis y abrió el camino a décadas de investigación sobre las propiedades y posibles aplicaciones de este destacado cannabinoide.
Antecedentes y descubrimiento
El científico israelí Dr. Raphael Mechoulam y su colega Yehiel Gaoni aislaron por primera vez el THC y describieron su estructura en 1964, lo que cambió la forma en que los investigadores veían y estudiaban las plantas de cannabis. Fue un avance fundamental para descifrar los cannabinoides responsables del «colocón» que experimentan las personas al consumir cannabis.
Desde entonces, el THC ha seguido siendo un foco principal para los investigadores que estudian sus propiedades psicoactivas y sus interacciones biológicas más amplias.
En las últimas décadas se ha avanzado mucho en la comprensión de la complejidad del THC y de sus interacciones con el cuerpo humano, incluidos los cambios en el estado de ánimo, la percepción y los procesos fisiológicos. Estos descubrimientos han impulsado la investigación científica sobre las propiedades del THC y sus interacciones con los sistemas biológicos.
La estructura química del THC
El THC, conocido científicamente como delta-9-tetrahidrocannabinol, tiene una composición molecular única. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) describe el delta-9 THC como el componente responsable del «colocón» que puede producir el cannabis y lo distingue del compuesto relacionado delta-8 THC. Su estructura química le permite unirse con fuerza a los receptores CB1 del cerebro, lo que explica los efectos psicoactivos resultantes.
Cuando el THC interactúa con el sistema cannabinoide endógeno, se desencadena una serie de procesos que influyen en el estado de ánimo, la percepción y diversos procesos fisiológicos.

«La estructura química del THC le permite unirse con fuerza a los receptores CB1 del cerebro, lo que desencadena los efectos psicoactivos característicos del cannabis».
El THC frente a otros cannabinoides
Entre los muchos cannabinoides conocidos, el THC y el CBD (cannabidiol) son los que más atención han recibido en la investigación científica. La siguiente tabla resume las principales diferencias entre ambos compuestos.
| Propiedad | THC | CBD |
|---|---|---|
| Psicoactividad | Sí | No |
| Afinidad por el receptor CB1 | Alta | Baja |
| Alteración del estado de ánimo y la percepción | Significativa | Mínima |
Se han desarrollado medicamentos a base de THC sintético dentro de programas médicos regulados. Su uso está estrictamente controlado y varía según la jurisdicción.
El THC y el sistema endocannabinoide
El tetrahidrocannabinol (THC) interactúa con el organismo a través del sistema endocannabinoide (SEC), una compleja red de señalización celular presente en los seres humanos y en muchos animales. El SEC participa en la regulación de diversos procesos fisiológicos e incluye los receptores cannabinoides (CB1 y CB2), los endocannabinoides que produce el propio organismo y las enzimas que los degradan.
El THC se une principalmente a los receptores CB1, muy concentrados en las zonas del cerebro relacionadas con la memoria, el estado de ánimo, la percepción y la coordinación. Esta unión altera los patrones habituales de señalización del SEC y cambia la forma en que se procesa la información en el sistema nervioso. La fuerte afinidad del THC por los receptores CB1 es la principal razón de sus propiedades psicoactivas.
Aunque los receptores CB2 se encuentran sobre todo en tejidos relacionados con el sistema inmunitario, el THC también interactúa con ellos en menor medida. Su interacción con el SEC puede influir en diversas respuestas del organismo, según factores como la concentración, la forma de consumo y la variación individual de la actividad del SEC.
¿Qué es el sistema endocannabinoide?
THC y CBD: diferencias clave
El THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol) son dos cannabinoides principales presentes de forma natural en la planta de cannabis. Aunque ambos proceden de la misma especie, Cannabis sativa, sus estructuras químicas difieren notablemente.
El THC se une directamente a los receptores CB1 del cerebro y del sistema nervioso, lo que produce sus efectos psicoactivos. El CBD, en cambio, interactúa de otra manera: influye en la actividad de los receptores sin causar sensaciones psicoactivas.

Psicoactivo frente a no psicoactivo
Una de las diferencias más importantes entre el THC y el CBD son sus propiedades psicoactivas. El THC es conocido por producir efectos psicoactivos, que pueden alterar el estado de ánimo, la percepción sensorial y la cognición.
El CBD, en cambio, no es embriagante: en 2018, el Comité de Expertos en Farmacodependencia de la Organización Mundial de la Salud concluyó que el CBD puro no muestra potencial de abuso ni de dependencia y no causa embriaguez. Por eso el CBD resulta atractivo para quienes prefieren evitar experiencias psicoactivas.
Aplicaciones y uso
El THC y el CBD difieren considerablemente en sus aplicaciones habituales. El THC se asocia ampliamente con el uso recreativo del cannabis, en el que se busca la psicoactividad, aunque el THC sintético es también el principio activo de algunos medicamentos con receta.
El CBD, por el contrario, se utiliza en una amplia gama de productos, como cosméticos y productos de bienestar, en parte por su perfil no psicoactivo. Los productos de CBD van desde cremas tópicas hasta cosméticos, lo que los hace accesibles a grupos de consumidores más amplios.
Disponibilidad y formatos de los productos
Los productos de cannabis que se venden por su contenido de THC suelen limitarse a las regiones en las que el consumo de cannabis está permitido, a menudo a través de dispensarios especializados o puntos de venta específicos. Los productos de CBD, en cambio, tienen una presencia más amplia en artículos como cosméticos, productos tópicos, cuidado de la piel y productos de bienestar, y se venden habitualmente tanto en línea como en tiendas físicas.
Los efectos adversos del THC
La investigación científica sobre el THC ha explorado sus diversas propiedades en distintos sistemas biológicos. Sin embargo, sigue siendo importante conocer los posibles efectos adversos y riesgos asociados a su consumo.
Los efectos secundarios del THC pueden ser tanto psicológicos como fisiológicos, y su intensidad varía según la persona y el nivel de exposición al compuesto psicoactivo.
Los estudios científicos han analizado el posible impacto del THC en el bienestar mental y sugieren que algunas personas pueden experimentar un estado de alerta aumentado, inquietud o ansiedad, sobre todo quienes tienen predisposición a estos estados (p. ej., Crippa et al., 2009; Freeman et al., 2015). Estas respuestas suelen variar según la sensibilidad individual, la dosis y factores del entorno.
La investigación también indica que niveles más altos de THC pueden asociarse con efectos cognitivos a corto plazo, como dificultades de memoria, atención y coordinación motora (Curran et al., 2002; Broyd et al., 2016). Con dosis más altas se han descrito alteraciones de la percepción y pensamientos o sensaciones inusuales, y el consumo intenso de cannabis de alta potencia se ha asociado con un mayor riesgo de trastornos psicóticos, con algunas personas aparentemente más vulnerables que otras (Johnson-Ferguson y Di Forti, 2021).
Estas observaciones se basan en estudios clínicos controlados y en datos autoinformados, y no reflejan los efectos que experimentan todos los consumidores.
Cómo se forma el THC en la planta
El cáñamo y el cannabis no producen THC directamente. Producen THCA, un ácido no embriagante. El calor al fumar, vapear, hornear o procesar elimina un grupo carboxilo y convierte el THCA en THC (Wang et al., 2016). El medicamento con receta dronabinol contiene THC sintético.
En Formula Swiss extraemos nuestro cáñamo cultivado en Suiza únicamente con CO₂.
El futuro del THC
A medida que avanza la investigación sobre los cannabinoides, también crece nuestra comprensión del THC y de sus diversas propiedades. Los investigadores siguen estudiando cómo actúa el THC en el organismo, incluido cómo influyen las diferencias genéticas en las respuestas individuales, y las normas legales sobre los medicamentos basados en THC están cambiando en varios países.
La investigación en curso sobre las propiedades del THC podría descubrir nuevas áreas de interés científico y ampliar nuestra comprensión de su papel en los estudios sobre cannabinoides.

En Formula Swiss trabajamos con cáñamo, no con cannabis rico en THC. Nuestro cáñamo se cultiva en Suiza siguiendo principios ecológicos, y cada lote de producción se analiza para conocer su contenido de cannabinoides antes de su liberación.
Junto a estos descubrimientos, los investigadores estudian las interacciones farmacogenómicas, es decir, cómo responde genéticamente cada persona al THC, para adaptar el tratamiento en consecuencia.
Estos enfoques personalizados podrían contribuir a la investigación futura sobre las respuestas individuales a los cannabinoides, minimizando los efectos secundarios no deseados y las reacciones adversas.
En muchas partes del mundo, la legislación está cambiando poco a poco, y varios países han modificado su normativa para permitir el acceso a tratamientos basados en cannabinoides.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el THC?
El THC, conocido científicamente como tetrahidrocannabinol, es el principal compuesto psicoactivo de las plantas de cannabis. Interactúa con receptores del cerebro y del sistema nervioso y produce la característica sensación eufórica conocida como «colocón».
¿Cuáles son los efectos secundarios del THC?
Entre los efectos secundarios asociados al consumo de THC se encuentran la sequedad de boca por la menor producción de saliva, el aumento de la frecuencia cardíaca, el enrojecimiento temporal de los ojos, el deterioro de la memoria a corto plazo y de la concentración y, en algunas personas, un aumento de la ansiedad o de la paranoia.
¿Cuánto tiempo permanece el THC en el organismo?
El tiempo durante el que se puede detectar el THC depende de la frecuencia y la cantidad de consumo, del metabolismo y del tipo de prueba. En la orina suele detectarse de uno a tres días después de una sola dosis pequeña. Tras un consumo intenso y crónico, las pruebas de orina siguieron dando positivo una media de 27 días y en algunas personas hasta 77 días (Ellis et al., 1985). Las pruebas de cabello pueden detectar el consumo durante unos 90 días.
¿Crea adicción el THC?
Sí, el THC tiene potencial adictivo, sobre todo con un consumo frecuente e intenso. Puede influir en el sistema de recompensa del cerebro y provocar dependencia y síntomas de abstinencia al dejar de consumirlo. Alrededor del 9 % de las personas que consumen cannabis desarrollan dependencia en algún momento (Lopez-Quintero et al., 2011).
¿Se puede tener una sobredosis de THC?
Aunque es poco probable una sobredosis mortal causada solo por el cannabis, consumir demasiado THC puede provocar síntomas graves como confusión extrema, ansiedad, paranoia, pánico, taquicardia, alucinaciones y náuseas o vómitos intensos. Estos efectos pueden causar lesiones accidentales, y cualquier persona que presente estos signos debe buscar ayuda médica.
¿Cuál es la diferencia entre el THC y el CBD?
El THC y el CBD son compuestos presentes en el cannabis. El THC es embriagante y altera la percepción y la cognición, mientras que el CBD no es embriagante y se estudia ampliamente por sus propiedades sin producir «colocón». Lea nuestra comparación de los efectos secundarios del CBD.
¿Puede el THC aparecer en un test de drogas?
Sí, el THC puede detectarse en los controles de drogas durante un tiempo considerable después del consumo, en orina, sangre, saliva o cabello, según el intervalo de tiempo y la sensibilidad de la prueba. Nuestra guía sobre CBD, test de drogas y conducción explica lo que esto significa para los productos de CBD.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no describe ningún producto de nuestra tienda. Los aceites de Formula Swiss son cosméticos de uso externo. Consulte nuestro aviso legal completo.
Última revisión:
Fuentes
- Klein Z. The Scientist (documentary about Raphael Mechoulam), image credit. mechoulamthescientist.com/
- US Food and Drug Administration. 5 things to know about delta-8 tetrahydrocannabinol. www.fda.gov/consumers/consumer-updates/5-things-know-about-d
- Zou S et al. (2018). Cannabinoid Receptors and the Endocannabinoid System: Signaling and Function in the Central Nervous System. Int J Mol Sci. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29533978/
- Crippa JA et al. (2009). Cannabis and anxiety: a critical review of the evidence. Hum Psychopharmacol. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19693792/
- Freeman D et al. (2015). How cannabis causes paranoia: using the intravenous administration of ∆9-tetrahydrocannabinol (THC) to identify key cognitive mechanisms leading to paranoia. Schizophr Bull. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25031222/
- Curran HV et al. (2002). Cognitive and subjective dose-response effects of acute oral Delta 9-tetrahydrocannabinol (THC) in infrequent cannabis users. Psychopharmacology (Berl). pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12373420/
- Broyd SJ et al. (2016). Acute and Chronic Effects of Cannabinoids on Human Cognition-A Systematic Review. Biol Psychiatry. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26858214/
- Johnson-Ferguson L, Di Forti M (2021). From heavy cannabis use to psychosis: is it time to take action? Irish Journal of Psychological Medicine. www.cambridge.org/core/journals/irish-journal-of-psychologic
- Wang M et al. (2016). Decarboxylation Study of Acidic Cannabinoids: A Novel Approach Using Ultra-High-Performance Supercritical Fluid Chromatography/Photodiode Array-Mass Spectrometry. Cannabis Cannabinoid Res. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28861498/
- Ellis GM Jr et al. (1985). Excretion patterns of cannabinoid metabolites after last use in a group of chronic users. Clin Pharmacol Ther. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3902318/
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- Gaoni Y, Mechoulam R (1964). Isolation, structure, and partial synthesis of an active constituent of hashish. Journal of the American Chemical Society.