La revisión de la OMS sobre el cannabis de 2018: evidencia y fiscalización internacional

18/08/2023
WHO’s 2018 cannabis review: evidence and international drug controls

Este artículo de archivo trata sobre la revisión del cannabis y sustancias relacionadas realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2018. En su reunión de junio, el Comité de Expertos en Farmacodependencia (ECDD) examinó evidencia pertinente para la fiscalización internacional de drogas, incluidos posibles usos terapéuticos y riesgos para la salud. Al examen preliminar de junio le siguió un examen crítico ese mismo año. La revisión reconoció potencial de investigación; no supuso una autorización general de los productos de cannabis como medicamentos. Consulte la explicación de la OMS sobre la revisión.

El informe original anunciaba una reunión del comité para la semana siguiente. Esa referencia temporal pertenece al relato histórico y no anuncia un próximo evento. Un examen preliminar determina si la evidencia disponible justifica un examen crítico e identifica lagunas de conocimiento. El debate sobre la política internacional de drogas puede influir en las discusiones nacionales, pero una revisión del ECDD no modifica por sí sola las leyes sobre el cannabis de todos los países.

La revisión del ECDD formaba parte del proceso internacional de la OMS, para el que se solicitó información a los Estados miembros; no fue simplemente un encargo del Gobierno estadounidense. Por separado, la Administración de Alimentos y Medicamentos solicitó comentarios públicos para preparar la respuesta de Estados Unidos a la OMS. Su aviso de abril de 2018 abordaba el potencial de abuso, la utilidad médica, el tráfico y los efectos de la inclusión en listas de fiscalización. Este artículo informó originalmente de unos 17.000 comentarios públicos; el aviso confirma la consulta, pero no acredita ese total de 17.000. La cifra histórica se conserva como dato comunicado por el artículo original, no como recuento verificado de forma independiente ni como medida de evidencia clínica.

La evaluación anterior del CBD se refería al cannabidiol, un compuesto del cannabis, no a una hierba distinta. El examen crítico del CBD de la OMS de 2018 describió evidencia clínica para determinados tratamientos de la epilepsia e investigación preliminar sobre otras indicaciones, junto con consideraciones de seguridad e interacciones. Sus conclusiones sobre el CBD puro no deben aplicarse indiscriminadamente a todos los productos de cannabis. La revisión más amplia abordó por separado la planta y la resina de cannabis, los extractos y tinturas, el THC y sus isómeros.

Qué examinó la revisión de la OMS

El artículo original organizó su exposición en tres temas. Son categorías editoriales, no tres conclusiones oficiales de la OMS:

  1. Riesgos potenciales
  2. Investigación sobre posibles beneficios para enfermedades crónicas
  3. Percepciones públicas sobre la marihuana y el consumo de cannabis

El análisis de las sobredosis agudas mortales no demostró que el cannabis nunca pudiera contribuir a una muerte o causar daños graves. El material toxicológico también examinó reacciones adversas y alteraciones de la capacidad para conducir. Por tanto, la evaluación de las sobredosis debe distinguirse de una garantía de seguridad general; el cannabis afecta a más aspectos que la actividad mental.

El informe de examen crítico preparado para el ECDD más adelante en 2018 analizó hallazgos preclínicos sobre una menor proliferación de células cancerosas, la inducción de muerte celular y una menor migración y angiogénesis en modelos experimentales. Estos hallazgos de laboratorio no demuestran que el cannabis o los productos de CBD de venta al público destruyan tumores en pacientes. Respaldan la investigación adicional, no la sustitución de la atención oncológica establecida.

La revisión también abordó la incertidumbre y las percepciones públicas. No demostró que toda la evidencia de daños fuera falsa. Reconocer posibles usos médicos y cuestionar la idoneidad de los controles internacionales es compatible con la preocupación por los efectos adversos, la dependencia y los riesgos en determinadas circunstancias.

La investigación terapéutica y sus límites

El relato original abordó varias afecciones y destacó la investigación sobre células cancerosas. Son cuestiones distintas: un efecto experimental sobre células no equivale a un beneficio demostrado para una persona con cáncer. Las decisiones sobre el acceso médico también dependen de la legislación nacional y de la evaluación regulatoria; no pueden explicarse como una consecuencia general de esos hallazgos de laboratorio.

A continuación se conservan las afecciones y los temas de investigación mencionados en el relato original. Su inclusión no significa que se hubiera demostrado la eficacia de cada preparado de cannabis para todos ellos ni que la evidencia tuviera la misma solidez:

  • Estimulación del apetito,
  • Dolor crónico,
  • Epilepsia,
  • Dolor neuropático,
  • Abstinencia de opioides,
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastornos del sueño.

Estos estudios e informes no deben describirse en conjunto como si los pacientes se hubieran recuperado por haber tomado cannabis. Los diseños, preparados y resultados diferían. Por ejemplo, la sección sobre abstinencia de opioides describió un estudio observacional que no encontró una reducción de los síntomas de abstinencia. Las demás afirmaciones del artículo original requieren las siguientes precisiones:

  • Dolor de cabeza: la investigación preliminar sobre migraña y cefalea en racimos no debe presentarse como un alivio universal del dolor de cabeza.
  • Sueño: se abordaron síntomas relacionados con el sueño, pero la expresión original «sleep anemia» no estaba definida. Aquí no se utiliza como diagnóstico ni se sustituye sin indicarlo por otro trastorno del sueño.
  • Enfermedad de Parkinson: la revisión describió pequeños estudios observacionales sin grupo de control que comunicaban mejoras de síntomas, incluidas puntuaciones motoras. Estos hallazgos no demuestran que el cannabis causara la recuperación ni que mejore de forma fiable la función motora de todos los pacientes.

El examen preliminar fue un paso para decidir si estaba justificada una evaluación más completa con fines de fiscalización internacional. No confirmó que existiera evidencia clínica suficiente para cada afirmación terapéutica de este artículo. Sus conclusiones deben vincularse a la sustancia, el estudio y el resultado concretos, exponiendo abiertamente las lagunas de investigación.

El artículo original atribuyó a Michael Krawitz críticas a la lentitud de las decisiones internacionales y a la escasa atención prestada a los posibles beneficios del cannabis. Lo describió como un oficial retirado de la Fuerza Aérea estadounidense y defensor de la reforma de las políticas sobre cannabis que había observado beneficios médicos. Estas descripciones se conservan como parte del relato archivado, no como cita literal verificada ni como evidencia clínica. Su participación en el debate está documentada: fue coautor de una aportación de la sociedad civil al proceso del ECDD de 2018. Esa aportación planteó cuestiones de procedimiento y terminología; por sí sola no verifica todas las declaraciones que aquí se le atribuyen.

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Robin Roy Krigslund-Hansen

Robin Roy Krigslund-Hansen

Sobre el autor

Robin Roy Krigslund-Hansen es el fundador y CEO de Formula Swiss y es responsable de la formulación. Desde que fundó la empresa en 2013, escribe sobre el cáñamo, el CBD y la industria del cannabis. Su perspectiva se basa en la creación de Formula Swiss, en conversaciones con investigadores y en el apoyo a la investigación sobre el CBD.

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